23 septiembre 2017

Coimbra

Viernes.

Llegamos a Coimbra a media tarde dispuestos a pasar dos noches. Elegimos el Hotel Ibis, en la calle Emidio Navarro frente al río Mondego. Bien comunicado, parking, la cama supercómoda, funcional y limpio. Recomendable.

Una de las primeras cosas que me impactó en esta ciudad fue el río Mondego porque a pesar de ser tan grande creo que nunca había oído hablar de él. Lo segundo fueron las cuestas !!

Comenzamos la ronda de reconocimiento de la ciudad dejando la parte alta, la de las universidades para el día siguiente. 

Iglesia de Santa Cruz
Kilómetro 0
Claustro de la Manga
En Portugal los horarios son muy europeos, se come y se cena pronto, lo cual me encanta. Así que después de dar un paseo buscamos un lugar donde cenar.

Encontramos un bar muy agradable en la Rua Fernandez Thomas donde nos pusieron unas sardinas en la barca y unas verduras asadas. Y después pudimos disfrutar de fado en la muralla, en la Porta de Barbacã. Hora y media, todo un lujo.


Sábado.

Comenzamos cogiendo fuerzas con un buen desayuno ya que nos esperaba una buena cuesta hasta llegar hasta las universidades.

A las 9:20 abren la Biblioteca Joanina así que sacamos las entradas. Afortunadamente no había gente aún, un poco más tarde empezaron a llegar varios grupos. En la planta principal de la biblioteca no dejaban hacer fotos. Dicen que es  una de las mas bonitas del mundo, y en verdad lo es aunque cuando te hablan muy bien de una cosa a veces aumentan demasiado tus expectativas. Me llamó la atención que en la sala hubiera murciélagos que son los que se encargan de comer insectos como las polillas.

Después visitamos la iglesia,  y el Palacio.



Después nos dirigimos al Museo Nacional Machado de Castro. Muy interesante y sin embargo hasta aquí llegan pocos turistas. Me impresionaron las estatuas de la Última Cena de Hodart realizadas a tamaño natural en terracota.

En el subsuelo el criptopórtico y el Foro, restos de la época romana de Coimbra, con impresionantes galerías.

Vista de la Catedral, desde el museo

Pasamos por la Seo Nova, pero no estaba incluida en el bono de visitas que compramos y no quisimos pagar de nuevo. Lo que si entraba en la entrada era la Facultad de Ciencias Naturales así que hicimos un recorrido rápido.

Comimos cerca de la Catedral vieja, en el café Sé Velha. Sopas de verduras, arroz con calamares (buenísimo) y bacalao a bras. Más el pan y el vino 22,50 para los dos.


Como este fin de semana eran las Jornadas Europeas del Patrimonio pudimos ver un par de museos gratis, como el del fado, que siendo así, no deja de ser interesante.

Después de descansar un rato en el hotel nos fuimos a tomar un café en el restaurante Santa Cruz donde además disfrutamos de 40 minutos de fado. El sitio es muy bonito. En septiembre había actuación a las 6 y a las 10 de la noche.

Se acercaba la puesta de sol y aprovechamos para cruzar al otro lado del río y disfrutar de una bonita vista de Coimbra. Además queríamos ver el Convento de Santa Clara la vieja, pero nos pareció tan interesante que decidimos dedicarle unas horas al día siguiente, antes de irnos.

Cenamos una ensalada y a las 21:30 comenzaba un concierto gratuito en la puerta de la Iglesia de Santa Cruz, así que para allá nos fuimos a terminar el día.

Domingo.

Sin duda no podíamos irnos sin disfrutar de las ruinas del Convento de Santa Clara la vieja.