24 septiembre 2017

Guarda

Guarda es la ciudad más alta de Portugal, a 1056 metros.

Paramos casi exclusivamente porque estábamos ya cerca de la frontera con España y era hora de comer, pero nos encontramos con una bonita iglesia en la que destaca su retablo, esculpido en piedra.

    

Comimos en el restaurante A Floresta, en la Rua Francisco de Passos. De nuevo impresionante la calidad precio: sopa de verduras, rodaballo y bacalao. 
En todo Portugal hemos comido estupendamente gracias al plato del día, que además no hace distinción en precio entre días laborables o festivos. Comida casera muy bien elaborada, las sopas de verduras levantan el ánimo y de segundo casi siempre hemos elegido el plato de pescado. Buen pan y buen vino.



Y para terminar, en frente de la Iglesia de la Misericordia compramos pan de varios tipos, e iniciamos viaje de regreso.