La Ciudad Encantada se encuentra a 36 kilómetros de Cuenca por la carretera que va hacia Tragacete.
Abandonamos Cuenca con unas vistas impresionantes de la parte oeste de la ciudad, el río Júcar y un magnífico sendero y un carril bici donde dan ganas de volver para hacer un poco de deporte.
Seguimos la carretera hasta encontrar el desvío hacia Valdecabras y la Ciudad Encantada bien señalizado.
La entrada cuesta 3 euros y el recorrido son 3 kilómetros llanos y fáciles de andar.
Nos encontramos con grandes piedras de formas caprichosas, algunas de las cuales tienen nombre, pero lo realmente bonito es dar rienda suelta a la imaginación de cada uno.
- El tormo alto.
- Los barcos.
- El perro.
- Cara del hombre.
- Puente romano.
- La foca.
- Los osos.
- El tobogán.
- El mar de piedra.
- Lucha del elefante y el cocodrilo.
- El hipopótamo.
- El convento.
- Los hongos
- Plaza mayor con su teatro y un gran puente.
- La tortuga.
- Los amantes de Teruel.
Después llegamos al aparcamiento y hacia el lado opuesto encontramos el camino que lleva hasta el balcón de Uña desde donde podremos admirar dicho pueblo y su laguna. Otros tres kilómetros contando ida y vuelta, que merecen la pena.
En el aparcamiento hay un hostal donde poder tomar un merecido refresco.