17 septiembre 2012

Toledo

 
 
Lo primero que hicimos nada más llegar a Toledo fue aparcar y acercarnos al Hospital de Tavera, que se encuentra fuera de la muralla, ya que la primera visita comenzaba a las 10:15.
Pertenece a la Fundación Casa Ducal de Medinaceli, y fue en su época un Hospital privado y gratuito, hasta que en 1939 tras la guerra civil Española quedó como museoEl precio de la entrada, 4,50 euros.
El recorrido no es muy extenso pero si interesante gracias a las explicaciones de la guía. Comienza la visita por la botica, que se conserva tal y como era, para llegar después a las salas-museo con tapices o cuadros de El Greco y Luca Giordano entre otros… La biblioteca también es un lugar entrañable, conserva los documentos del antiguo Hospital, desde las cuentas hasta los menús de los enfermos, quizás lo más bonito algunas encuadernaciones.
Al finalizar la vista guiada pudimos ver por nuestra cuenta la Iglesia con el sepulcro del fundador, el cardenal Juan Pardo Tavera, la sacristía, y la cripta. Merece la pena bajar unas cuantas escaleras para ver este recinto circular con el techo en forma cóncava que aún ahora sirve de panteón de la Casa Medinaceli. Si nos situamos en el centro cualquier sonido incluso el de las pisadas se amplifica de manera misteriosa.



Continuamos la visita a Toledo entrando por la Puerta Bisagra y callejeando y disfrutando de cada uno de los edificios.


Llegamos a la Plaza de Zocodover, y desde allí al Museo de la Santa Cruz, que es gratuito.

El Museo de la Santa Cruz también fue en su día Hospital de niños huérfanos. Precioso claustro y estupendo museo con pinturas de grandes artistas, destacando cómo no, las obras de El Greco.

A la salida, merece la pena un descanso y un tentempié en la Cervecería El Trébol en la calle Santa Fe. Excelente el revuelto de patatas con morcilla. A los croquetones no llegamos porque aún era hora de desayunos, así que ya tenemos excusa para volver otro día a esta magnífica ciudad.

A pocos metros tenemos el Alcázar, pero su visita la dejaremos para otra ocasión.

Nos adentramos de nuevo en las callejuelas para llegar a la Catedral Primada, donde compramos el ticket para la visita guiada con auriculares. 8 euros.
 





A la salida de la Catedral nos encontramos con la plaza del Ayuntamiento.

 
Nos dirigimos ahora hacia la calle Alfileritos, donde encontramos estas preciosas puertas de madera.
 
 
 
 
 
 
Al final de la calle, en el número 24 encontramos el bar del mismo nombre Alfileritos 24, y hacemos parada para comer.
  • Caña de Berenjena con salsa de miel
  • Croquetas de boletus
  • Tosta de Presa Ibérica
  • Tosta de ciervo con salsa de manzana y módena
Todo esto más dos cervezas, 24 euros. Yo diría que una buena relación calidad-precio. Muy bien servido y un lugar muy agradable, moderno pero conservando el encanto de una cueva.
En la fachada encontramos una curiosidad, una leyenda toledana:
"La Virgen de Alfileritos". La bordadora arrojó el alfiler ante la Virgen... y surgió el amor. Y en ese mismo lugar se vieron todos los días y a la misma hora..."

Y para terminar la visita seguimos callejeando por el barrio judío hasta llegar a la zona del Monasterio de San Juan de los Reyes, Sinagoga de Sta. María la Blanca etc... cuya visita también dejamos para otro día.

Iglesia de San Ildefonso