Aparcamos en una zona habilitada justo en la entrada y seguimos andando hasta el final del pueblo. Allí encontramos el cartel que indica la ruta para llegar hasta el molino, un lugar acondicionado con mesas muy agradable para tomar un tentempié.
En lugar de hacer la ruta circular volvimos por el mismo camino de ida.
Después comimos muy bien en la taberna El Trébol, en Prádena del Rincón.





