Aquí comenzamos nuestra ruta por tierras extremeñas. Punto de encuentro donde habíamos quedado con unos amigos que conocen bien la zona.
En la Plaza, estatua de Hernán Cortés junto a los restos de la que fue la casa donde vivió.
La iglesia, cerrada, con unos cuantos nidos de cigüeña en el tejado.
Subimos al Teatro romano donde hay un pequeño museo.
Y en lo alto el Castillo, desde el que se divisa el puente sobre el río.
Y en lo alto el Castillo, desde el que se divisa el puente sobre el río.
Es la hora de comer y lo hacemos en un restaurante de Mérida. Esta ciudad ya la visitamos en otro viaje por estas tierras y nos trae muy buenos recuerdos.
Alange
En el balneario nos dejan visitar los jardines. El hotel tiene una pinta estupenda para venir unos días a relajarse. Junto al embalse han habilitado una playa, pero hace calor y no se aprecia la belleza del lugar. El pueblo queda junto a una montaña y en lo alto las ruinas de un castillo.
Desde allí hacia Feria, un precioso pueblo que será nuestro lugar de aposento.







