Como cada día después de desayunar bien para afrontar la mañana,
tomamos el cercanías en Warschauer Straße station hasta Alexanderplatz (cualquiera
vale, S3, S5, S7 S75) y allí el metro U8
hasta Gesundbrunnen.
Por la tarde cogimos el metro S2 hasta Oranienburger Strasse
Un edificio en ruinas tomado por okupas desde la caída del muro y
centro cultural alternativo. Hay mucha suciedad todos los muros pintados y
algunos artistas unos mejores que otros pero digno de ver en cualquier caso.
Estamos en
el barrio judío y pasamos por la Nueva
Sinagoga, con su impresionante cúpula
dorada, y por el parque Monbijou.
En esta zona también hay algunos patios interiores preciosos.
En Große
Hamburger Straße encontramos el primer cementerio
Judío. Los chicos deben ponerse la Kipá judía en la cabeza como
señal de respeto (están en una caja a la entrada). Cierra a las 5 de la tarde.
Lo más
interesante de la zona es fijarse en las fachadas, que aún conservan los restos
de proyectiles.
En una de las fachadas hay carteles pintados indicando dónde
vivían algunas familias judías, y en el suelo pequeñas placas doradas con el
nombre y lugar a donde se los llevaron.
Volvemos sobre la calle hacia Hackesche Höfe, un lugar de
tiendas donde lo más bonito es visitar los patios. Entrando por la calle Rosenthale hay ocho diferentes con tiendecitas.
Cenamos en una típica cervecería alemana Brauhaus Lemke.
Desde allí vamos andando hasta la Alexanderplatz para verlo iluminado. No subimos porque el precio no es precisamente barato, pero quizás podría haber sido una buena opción.
Estatua de Neptuno, Iglesia de Santa María y Torre del Ayuntamiento rojo.
Antes de tomar el cercanías de regreso al hotel comemos los típicos Dunkin’ Donuts. Hay montones de estas tiendas por toda la ciudad.