Cinco
figuras miran hacia un lado y simbolizan a los 1.5
millones de niños que fueron asesinados en los campos de concentración de los
nazis. Dos figuras de niños miran en la otra
dirección y simbolizan a 10.000 niños salvados por " los medios de
transporte de niños". El primer transporte llevó a 196 niños de Berlín a Países Bajos, y desde allí por el barco en el puerto inglés Harwich el 2 de diciembre de 1938.
Giramos hacia la izquierda y nos encontramos con la Universidad Humboldt, la universidad más antigua de Berlín, de gran prestigio y de donde han salido numerosos premios Nobel.
Un poquito más adelante encontramos un edificio con columnas dóricas en la fachada La Nueva Guardia - Neue Wache que desde siempre ha sido un homenaje a las víctimas, ya sean de guerras del fascismo o de cualquier otra barbarie.
En su interior, la escultura de una mujer que sostiene en sus brazos el cuerpo de su hijo muerto y justo encima de ésta un agujero en el techo por el que caen la lluvia o la nieve y con ello simboliza el sufrimiento del pueblo.
Kronprinzenpalais, palacio para los regentes de Prusia, luego fue el primer museo del mundo para el arte contemporáneo y hoy en día se celebran exposiciones.
En su interior, la escultura de una mujer que sostiene en sus brazos el cuerpo de su hijo muerto y justo encima de ésta un agujero en el techo por el que caen la lluvia o la nieve y con ello simboliza el sufrimiento del pueblo.
Kronprinzenpalais, palacio para los regentes de Prusia, luego fue el primer museo del mundo para el arte contemporáneo y hoy en día se celebran exposiciones.
Bebelplatz.
Esta plaza es muy conocida
porque en ella tuvo lugar la
quema de libros el 10 de
mayo de 1933. Se quemaron miles de libros de autores censurados por los nazis, como Karl Marx, Heinrich Heine o Sigmund
Freud.
Una curiosidad, una frase de Heinrich Heine, escrito más
de cien años antes: "Eso sólo fue un preludio, ahí donde se queman
libros, se terminan quemando también personas".
En el centro de la plaza a ras de suelo encontramos una losa de cristal y si nos acercamos podemos ver que debajo hay un habitáculo con una estantería vacía del tamaño que ocuparían los libros quemados.
En el centro de la plaza a ras de suelo encontramos una losa de cristal y si nos acercamos podemos ver que debajo hay un habitáculo con una estantería vacía del tamaño que ocuparían los libros quemados.
Por detrás encontramos la Friedrichswerdersche Kirche, un templo neogótico de ladrillo rojo, con dos torres gemelas. En ella se encuentra el Museo Schinkel (Schinkelmuseum). Cuenta con esculturas del siglo XIX, y obras de arte romántico de artistas diversos, como Johann Gottfried Schadow, (atención a la de las princesas Louise y Friederike Von Preussen), Emil Wolff o Christian Friedrich Tieck, entre otros.
Vamos después hacia la Plaza de los Gendarmes,
Gendarmenmarkt donde encontramos la iglesia francesa y la
alemana con sus preciosas cúpulas, además del actual Auditorio Schauspielhaus, que anteriormente fue un
teatro.
Y desde allí volvemos a la calle Under der Linden para llegar paseando hasta la Puerta de Brandenburgo.