29 julio 2012

Berlín, día 1: Mitte (el centro)




Trains to life-Trains to deathPara iniciar el recorrido nos bajamos en la estación de tren de Friedrichstraße y nos encontramos con esta escultura en bronce en la que leemos 1938-1945 Trains to life-Trains to death. 

Cinco figuras miran hacia un lado y simbolizan a los 1.5 millones de niños que fueron asesinados en los campos de concentración de los nazis. Dos figuras de niños miran en la otra dirección y simbolizan a 10.000 niños salvados por " los medios de transporte de niños". El primer transporte llevó a 196 niños de Berlín a Países Bajos, y desde allí por el barco en el puerto inglés Harwich el 2 de diciembre de 1938.

Universidad HumboldtPor la calle Friedrichstraße llegamos a la conocida Unter den Linden, un boulevard con tilos.

Giramos hacia la izquierda y nos encontramos con la Universidad Humboldt, la universidad más antigua de Berlín, de gran prestigio y de donde han salido numerosos premios Nobel.
Neue Wache
Un poquito más adelante encontramos un edificio con columnas dóricas en la fachada La Nueva Guardia - Neue Wache que desde siempre ha sido un homenaje a las víctimas, ya sean de guerras del fascismo o de cualquier otra barbarie.

En su interior, la escultura de una mujer que sostiene en sus brazos el cuerpo de su hijo muerto y justo encima de ésta un agujero en el techo por el que caen la lluvia o la nieve y con ello simboliza el sufrimiento del pueblo.

Kronprinzenpalais, palacio para los regentes de Prusia, luego fue el primer museo del mundo para el arte contemporáneo y hoy en día se celebran exposiciones.



Bebelplatz. Esta plaza es muy conocida porque en ella tuvo lugar la quema de libros el 10 de mayo de 1933. Se quemaron miles de libros de autores censurados por los nazis, como Karl Marx, Heinrich Heine o Sigmund Freud.

Una curiosidad, una frase de Heinrich Heine, escrito más de cien años antes: "Eso sólo fue un preludio, ahí donde se queman libros, se terminan quemando también personas".

En el centro de la plaza a ras de suelo encontramos una losa de cristal y si nos acercamos podemos ver que debajo hay un habitáculo con una estantería vacía del tamaño que ocuparían los libros quemados.

A un lado de la plaza vemos la Catedral de St. Hedwigs de cúpula verde de cobre. Catedral católica dedicada a la patrona de Silesia (hoy Polonia). Es una iglesia redonda en dos niveles. En la parte de abajo hay ocho capillas, en una de ellas descansan los restos de Bernhard Lichtenberg, sacerdote católico que durante el nazismo alzó su voz contra los nacionalsocialistas; fue apresado y murió cuando era deportado al campo de concentración. Fue beatificado en 1996 por el Papa Juan Pablo II. El gran edificio que hay a su ldao es el Hotel de Rome.


Por detrás encontramos la Friedrichswerdersche Kirche, un templo neogótico de ladrillo rojo, con dos torres gemelas. En ella se encuentra el Museo Schinkel (Schinkelmuseum). Cuenta con esculturas del siglo XIX, y obras de arte romántico de artistas diversos, como Johann Gottfried Schadow, (atención a la de las princesas Louise y Friederike Von Preussen),  Emil Wolff o Christian Friedrich Tieck, entre otros.
Vamos después hacia la Plaza de los Gendarmes, Gendarmenmarkt donde encontramos la iglesia francesa y la alemana con sus preciosas cúpulas, además del actual Auditorio Schauspielhaus, que anteriormente fue un teatro.


Y desde allí volvemos a la calle Under der Linden para llegar paseando hasta la Puerta de Brandenburgo.

En la Pariser Platz encontramos: las embajadas de Francia y de Estados Unidos, el Hotel Adlon (desde donde Michael Jackson dejó ver a su hijo), el Banco DZ en cuyo interior podemos admirar la "Cola de Ballena" de Frank Gehry, una original estructura arquitectónica de casi 30 metros de largo y 12 metros de altura, y en la parte derecha de la puerta algo muy curioso, el Lugar del Silencio, una sala vacía con un tapiz en la pared donde poder meditar y disfrutar del silencio.