Un lugar muy importante porque aquí estaba la venta donde en 1468 se acordó la sucesión de Isabel a la corona de Castilla. El rey Enrique IV, su hermano, la nombraba heredera por delante de su hija Juana,
Y nos enteramos de que en frente en la ladera hay un monasterio que se puede visitar pidiendo cita con antelación. Queda pendiente.