17 septiembre 2017

Oporto en tres días


Lunes 17.

Llegamos a Oporto en coche y enseguida encontramos el mismo parking que habíamos utilizado en nuestra anterior estancia en la ciudad hace cuatro años, en la Praça de Dom João I.


Buscamos el Hotel Malaposta, en la Rua da Conceição, 80. El precio no nos ha parecido barato, pero esta en una buena zona para acceder al centro andando. La habitación es pequeña, la cama podía ser más cómoda y la ducha está bien, todo está limpio. Suficiente para descansar y lo mejor es que incluye desayuno.

Como ya es hora de comer nos vamos rápidamente a buscar algo y encontramos el restaurante Capoeira Central dos Leões que hace esquina en Praça de Guilherme Gomes Fernandes. Comimos un delicioso bacalao a la parrilla con guarnición de cebolla, pimiento y patatas. Buen comienzo.

Por la tarde, una toma de contacto, a callejear por el centro, Iglesia del Carmen, Universidad, Torre de los clérigos, rua dos Clérigos, Avda. los Aliados, Estación de San Benito, Rua das Flores, Rua dos Mercadores, Cais da Rivera...

Todo ello recordando nuestra anterior visita a Oporto. Bajando por la acera izquierda de la Rua dos Clérigos 64, encontramos la pastelería del mismo nombre y recordamos los estupendos Croissant á moda de Porto (Brioche) y el pão-de-ló (bizcocho). Todo tiene una pinta fantástica.

Igreja do Carmo
Rua dos Clérigos
Avda. los Aliados
Estación de Sao Bento
Estación de Sao Bento

Puente Don Luis I

Cruzamos el puente de Don Luis I y llagamos a la otra orilla de Duero, donde se encuentran las bodegas.
Las vistas de Oporto desde allí son preciosas. Unos jóvenes piden dinero por tirarse desde el puente al agua, por el paseo hay puestos vendiendo artesanía y al final también música. Es una zona muy agradable.

Descubrimos un mercado donde se puede comprar fruta o tomar algo.

Decidimos tomar el teleférico para llegar a la parte alta y nos regalaron una entrada para probar un vino en una de las bodegas. Todo 6 euros, otro día volveremos a probarlo. Las vistas desde arriba son impresionantes y cruzar el río por la parte alta del puente es toda una experiencia.


Martes 18.

El desayuno en el hotel era bastante completo, había un poco de todo, incluidos los típicos croissant brioche.

Ya con energía comenzamos a callejear. En el Jardim da Cordoaria hay unas esculturas muy curiosas, todas parecidas pero distintas, y en frente el Largo Amor de Perdição que debe su nombre a la escultura de Camilo Castelo Branco. Muy cerca la torre de los Canónigos con su iglesia elíptica y escalera de 240 peldaños para poder tener acceso a bonitas vistas.

Bajamos por la Rua de Sao Bento da Vitória, y llegamos hasta un mirador desde el que se ve el Duero y el puente. Hoy hay niebla.

Seguimos por la Rua Sao Miguel tras entrar en la iglesia y llegamos a un nuevo mirador, el del Passeio das Virtudes. Las vistas son preciosas, volveremos para ver alguna puesta de sol.


Amor de Perdição - Camilo Castelo Branco
Mirador

Y haciendo tiempo llegamos hasta el Museo Soares Reis Hasta aquí no llegan los turistas, y es una pena.

Viejo Oporto - Dordio Gomes
Autorretrato - José Tagarro
Vamos después a la Librería Lello. Hay tanta gente que primero se compra el ticket de 4 euros por persona en el local de al lado, dejas las mochilas en unas consignas y ya puedes acceder a la librería. El importe te lo descuentan si compras un libro. La escalera de la librería es preciosa, y podemos encontrar algunos libros en castellano, pero da que pensar cómo nos dejamos llevar por el efecto de la publicidad.



Buscando un lugar para comer encontramos el restaurante Casa Expresso en la Rua Das Oliveiras 6, junto a la Praça de Carlos Alberto. Un lugar típico de comida casera y gente humilde. Comimos caldo de verduras y pescadilla con guarnición acompañado de pan y un vino blanco muy rico. 10,50 para 2 personas. Más no se puede pedir.

Por la tarde toca pasear. Visitamos la Iglesia de Ntra. Sra de Lapa, donde me llama la atención el órgano de tubos. Aquí se encuentra el Corazón de Pedro IV. En el cementerio de al lado se encuentra enterrado el escritor Camilo Castelo Branco.

El mercado de Boiho sigue tan viejo como la última vez, bueno, algo mas, quizás demasiado con las palomas revoloteando, pero no deja de tener encanto. Venden un poco de todo, frutas, verduras... y también compramos las típicas carteritas de corcho bastante más baratas que en otras tiendas turísticas.

Iglesia de las Almas, con azulejos en la fachada.

Pasamos por el Café Magestic, pero  no entramos, está abarrotado, y llegamos hasta la Plaza Bathala, donde nos alojamos la vez anterior, con vistas a la Iglesia de San Ildefonso.

Iglesia de Lapa

Mercado de Bohio
Iglesia de las Almas
Café Magestic
Iglesia de San Ildefonso

Seguimos pateando y llegamos hasta el mirador de Passeio das Virtudes para ver la puesta de sol.

Cenamos bacalao y pez espada en Casa Viúva, R. Actor João Guedes 15. Un lugar para recomendar.  De nuevo paseo y nos encontramos a un grupo de universitarias cantando.

Passeio das Virtudes
Marinheiro


Miércoles 19.

De camino hacia la Catedral pasamos por el Mercado de San Sebastian, en un edificio raro, moderno, de cemento, que no deja muy claro lo que alberga en su interior, pequeño y poco transitado por turistas.

De la catedral, lo más bonito seguramente es el claustro.
Y como curiosidad me quedo con una representación moderna del nacimiento de Jesús y los Reyes Magos de Armanda Pasos.


Claustro
autor: Armanda Passos
Igreja de São Lourenço


Iglesia San Francisco. Todo dorado. Preciosos los retablos del árbol de Jessé y el de los 5 franciscanos decapitados por los moros, los "Santos Mártires". Catacumbas. No se pueden hacer fotos. De todas las iglesias que hemos visto en Oporto, sin duda la mejor.

En el Jardim do Infante Dom Henrique se está bien al sol. El antiguo mercado lo han arreglado, destaca su color granate. Intentamos comer allí pero solo hay un restaurante en la parte alta. Es muy original, pero no nos convence y nos vamos a buscar otro lugar donde comer.


Comemos en el restaurante Irmaos Lino. Largo de Sao Domingo 65
Canja (sopa de gallina) y Lula (chipirones con alubias), empanadillas de gallina y 2 cervezas, 15 euros.

A la salida nos encontramos una tuna de estudiantes, es ciudad universitaria y se agradece la música.

También es época de "novatadas". Encontramos varios grupos de estudiantes. Parece cosa de otro tiempo, no hacen gran cosa, cantan agrupados, recitan, pero no sé por qué no me agrada verlo.

 Nos sentamos en la Ribera, en una de las terrazas también hay música en directo y se está bien al sol.


De nuevo cruzamos el puente para ir a tomar el vino que nos regalaron para la bodega Sta. Eufemia.
Por la ribera más músicos y artesanos.

Venden castañas asadas, blancas por fuera como las que recordamos haber comido en Lisboa, debe ser harina. Me gusta la idea del envoltorio, una especie de cucurucho que tiene un doble compartimento para poder echar las cáscaras. Buena idea.


Cenamos en EU and TU, Praça Guilherme Gomes Fernandes 63, cerca del hotel. Francesinha y ensalada de atún, y para terminar, una Caipirinha en RUA, Tv. de Cedofeita 24, 4050-157 Porto, Portugal. Tapas y música en directo de "Pinto e Convidados".


Y en este estupendo viaje también visitamos:

Jueves 21.  Braga y  Guimaraes

Viernes 22. Aveiro

Sábado 23. Coimbra

Domingo 24. Guarda