Gratuito.
Un oso y un dragón del siglo XVIII realizados en piedra caliza de Colmenar, que estuvieron en la pileta de la Fuente de Cibeles para que los Madrileños cogieran el agua que salía de sus bocas. Se retiraron en 1862.
En este lugar se encontraba la casa de Iván de Vargas, patrón de San Isidro y aquí vivieron y murieron el santo y su esposa Santa María de la Cabeza en el siglo XII.
El cuerpo de San Isidro lo encontraron incorrupto en el cementerio de la cercana parroquia de San Andrés, y la devoción popular lo consagró como santo.
El milagro del pozo:

"La casa que habitaban estaba próxima a San Andrés en la Morería vieja; había en ella un poco, cuyo brocal era bastante bajo, y arrimándose un día María a él a alguna cosa que se la ofreció, hizo la criatura un movimiento repentino, y desprendiéndose de los brazos de su madre cayó en el pozo, cuya profundidad era mucha [...]
Vino Isidro del campo bien descuidado de semejante tragedia: entró en su casa, y halló a su mujer sumamente afligida [...]
Pusiéronse uno y otro de rodillas junto al pozo pidiendo Señor que por su Santísima Madre les consolase en aquella aflicción, y se dignase en usar con ellos de su acostumbrada misericordia.Conforme hacían oración iban las aguas del pozo creciendo y subiendo, hasta que llegaron a igualar con el brocal. Encima, en la superficie de ellas, subió el niño sentadito, vivo y risueño, dando golpes con las manecitas en el agua [...]
Detalle de Milagros de San Isidro, anónimo, siglo XVIII.
Museo San Isidro
Encontramos también dos monumentos funerarios, el de Francisco Ramirez, secretario de Fernando el Católico, y el de Beatriz Galindo, la latina, maestra de la reina Isabel. Son de alabastro y datan de 1530, obra de Hernán Perez de Albiz.
Y una sala con restos prehistóricos encontrados en la Comunidad de Madrid, como el cráneo de un elefante procedente de Villaverde, o un molar humano de Carabanchel.









