Comenzamos en el Parque, cerca del túnel, con bonitas vistas de las casas colgadas en la piedra. Es el río Guadalaviar, la primera parte es la más impresionante, con pasarelas y grandes rocas. En la información deberían recalcar que no es apta para personas mayores o de baja movilidad. Para el resto preciosa. La hacemos en 20 minutos.
Terminamos el paseo por la parte de atrás del pueblo y subimos a la muralla, hasta la torre del Andador. Desde abajo parece que pudiera ser más difícil, pero merece la pena, el camino se hace en 10 minutos, al menos ahora que no hace calor.
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De nuevo una vista preciosa, esta vez de los tejados de Albarracín. Imposible no hacer fotos y más fotos en este pueblo.
Visita guiada a la catedral.
Aprendemos que la piedra roja es de ródeno, y el tipo de pìno también se llama así. La sacan de un monte cercano que podemos ver al final de la parte nueva del pueblo. Se muele, se cuece y con eso se consigue un yeso que debe su color al hierro que contiene. Las casas son de piedra en su parte baja y este yeso con madera en la parte alta.
La catedral muy bonita, podemos admirarla tras su restauración.
Pequeño retablo dedicado a San Pedro, de madera de pino sin policromar, en Teruel veremos otro similar.
En Aragón es típica la Virgen yaciente o dormida y aquí podemos ver una, que se sacaba en procesión el 15 de agosto.
En Aragón es típica la Virgen yaciente o dormida y aquí podemos ver una, que se sacaba en procesión el 15 de agosto.
Y con esto damos por concluida nuestra vista a Albarracín. Cuanto más lo miro más me gusta. Sobrio, pocas flores, pero limpio y agradezco que no haya calles llenas de tiendas con recuerdos para los turistas.
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Paramos en uno de los tramos, pero todo es exterior y no merece la pena. El más bonito es el tramo IV o paseo de los burros. Lo encontramos justo a la entrada del pueblo de Gea, a la izquierda. Aparcamos junto a un almacén y vamos andando hacia el barranco. Primero encontramos una presa moderna, ahora está todo seco. Subimos las escaleras y seguimos ascendiendo. Enseguida vemos las paredes con las lúmina o agujeros que hacían para ventilar y extraer los escombros. Muy curioso.
Y desde aquí nos dirigimos a comer a Teruel.
















