19 junio 2016

Loeches y Nuevo Baztán (Madrid)

LOECHES


A unos 30 kilómetros de Madrid se encuentra Loeches, un pequeño pueblo donde quizás lo más relevante sea que en la Iglesia de la Inmaculada Concepción de las madres dominicas, donde se encuentra el panteón de los Duques de Alba.



La señora que nos acompaña a verlo nos cuenta que el Conde Duque de Olivares (siglo XVII) pasó en cierta ocasión por el pueblo y pidió entrar en el Convento de las madres Carmelitas, pero se lo negaron por ser de clausura. Años más tarde, por despecho, mandó construir justo en frente el Convento de las Dominicas, mucho más grande que el anterior.



En el altar de la iglesia un fresco que sustituye al destruido en la invasión francesa. Destaca en el centro Sto. Domingo de Guzmán y en la parte baja varios personajes de la familias de los Alba, entre ellos el Duque de Alba, Jacobo Fitz James Stuart, con toisón, quien lo mandó construir y su hija la duquesa Cayetana de Alba.

El panteón recuerda al de los Reyes en El Escorial.


NUEVO BAZTÁN

 


Nos acercamos al centro de interpretación donde a las 11:30 comienza una visita guiada de 2 horas.

Aprendemos que este pueblo es idea de Juan de Goyeneche y le puso este nombre en honor a su tierra, el valle del Baztán en Navarra, lo que explica también que la iglesia esté dedicada a San Francisco Javier. ¡¡ incluso se celebran las javieradas !!, lo que me trae recuerdos de la niñez cuando caminábamos desde Sanguesa hasta el castillo de Javier.

Comenzó comprando terrenos alrededor del pueblo de Olmeda de la cebolla (hoy Olmeda de la fuente). Contaba con importantes exenciones gracias a su amistad con el rey y lo primero que creó fue una fábrica de paños para hacer los uniformes del ejército. Todo esto era un páramo pero alrededor estaba el agua de los ríos lo que le ayudó por ejemplo a construir todo tipo de industrias; un molino de papel, el cual utilizaba para crear la Gazeta de Madrid (hoy Boletín del Estado), tambié creó fábricas de confituras, colonia (colonia de lavanda) aguardiente de Hendaya, vidrio y después jabones...

Goyeneche encargó el diseño de todos los edificios a José Benito de Churriguera. (hace poco nos hablaron de él en Salamanca donde su obra maestra es el retablo de la iglesia de San Esteban).

 

En las puertas del palacio y varios sitios mas vemos el escudo adamascado que los hidalgos del Valle del Baztán estaban autorizados a utilizar. (también en el diseño de los jabones).




En la Iglesia lo más interesante es el retablo. Varios angelitos sostienen un manto como si nos lo abriesen enseñándonos su interior. En el centro la imagen de San Francisco Javier, patrón de los viajeros, ya que él mismo viajó por todo el mundo llegando a la India y oriente asiático donde murió. En el rosetón de nuevo San Francisco bautizando a un rey infiel y a su lado varios indios (de la India), representados curiosamente con plumas.

En uno de los laterales un bonito Cristo del Socorro, en marfil.

 

Vemos también la sacristía y la cripta que en un inicio albergó los restos de su fundador y hoy alberga una exposición de vasijas.

 

Damos una vuelta por el pueblo para contrastar las deferencias entre los edificios de dos pisos dedicados a los contables y personas más cercanas a Goyeneche y las de los agricultores, de una sola planta y más alejadas del centro, supuestamente para estar más cerca de las tierras que cultivaban.

Encontramos una de las 3 olmas de la Comunidad de Madrid que sobrevivieron hace unos años a la grafiosis.

 

Y entre las coas más bonitas la plaza de festejos