04 marzo 2016

Briviesca (Burgos)

Briviesca es famosas almendras garrapiñadas, así que no dejamos de comprarlas en una de las pastelerías que hay en la Plaza Mayor, y degustamos también algunas pastas que en estos pueblos siempre están buenas. Después empezamos el recorrido.

La plaza mayor con su templete en medio que curiosamente alberga una fuente debajo.


La iglesia de San Martín, de estilo gótico con gruesas columnas.


En el retablo, San Martín obispo, Nuestra Señora y el arcángel San Miguel.


En uno de los laterales, el lado del evangelio, en la capilla de las viejas, un retablo hispano-flamenco.

      

En el otro lateral, del lado de la epístola, un cristo yaciente de brazos articulados.

Pero el gran tesoro de Briviesca está en la Iglesia de Santa Clara. Compramos la entrada en los bajos del Ayuntamiento, en una de las esquinas de la Plaza Mayor y una chica nos acompaña.

 

    


Descubrimos un gran retablo tallado con madera de nogal sin policromar. Figuras de grandes proporciones entre las que destaca el árbol de Jesé. En lo más alto un precioso calvario al completo. Lástima que el resto no se pueda visitar, pero solamente por ver este retablo la parada ha merecido la pena.

Solamente en el edificio de al lado podemos ver el Hospital de Ntra Sra del Rosario, el hospitalillo, con patio de estilo herreriano. Ahora alberga talleres y actividades del Ayuntamiento.

Tampoco se puede visitar la excolegiata de Santa María


Después a reponer fuerzas con un poco de tapeo:
  • Restaurante Fortu. En la calle Marqués de Torresoto. Deliciosos los champiñones
  • Bar Donosti en la calle Santa Inés. Pimientos rellenos, croquetas, rabas