Aprovechando que es jueves y la visita es gratis por la tarde, visitamos el
Palacio de El Pardo.
La visita guiada merece la pena. Destacan los tapices que cubren las pareces, algunos enmarcados y cortados por donde venía bien sin tener en cuenta que se trata de verdaderas obras de arte. Relojes, muebles, lámparas y como curiosidad la habitación de Franco con sus dos camas y su despacho.
Y después nos acercamos a ver la
Iglesia del Cristo de El Pardo, que alberga una impresionante talla de Gregorio Fernández.
En frente, un gran pinar, reservado, donde podemos ver un jabalí y un bambi que se acercaban a comer pan.