02 mayo 2014

Ávila

Llegamos a Ávila por la tarde-noche el día de las fiestas de San Segundo, el 2 de mayo, lo cual unido a un tiempo estupendo hacía que las calles estuvieran muy animadas.

Llegamos a los últimos momentos de la romería de la Ermita de San Segundo, se venden almendras garrapiñadas y hoy la gente hace fila para pasar junto al santo, que según dice la tradición concederá uno de los tres deseos que se pidan si se introduce un pañuelo de tela en un hueco de la escultura.

Para cenar encontramos por casualidad un bar detrás de la catedral, Siglo XII con una tarifa plana para cenar de 6,50 por ración. Realmente merece la pena, buena calidad y presentación, y raciones grandes para el precio.



Dormimos en el Hotel Las Moradas y al día siguiente continuaremos con la visita a la ciudad.



Catedral
La entrada a la catedral no es barata, pero merece la pena. Podemos ver el claustro, la tumba donde está enterrado Adolfo Suarez, 






 
Muralla

Pintura de caballero en una calle

Iglesia de San Vicente

Sto Tomé el viejo

Tuna

Convento de San José




 COMER DE TAPAS

Mercado chico

  
Lo que llaman mercado chico es na plaza con varias terrazas donde tomar algo, y saliendo por el arco Oeste (calleVallespin, 1)el Bar "El buen Yantar" donde tomar una caña y una tapa de croquetón.


Y ya fuera de la muralla sur encontramos otro lugar muy interesante, el bar La Bruja, donde probamos la minihamburguesa de morcilla y las empanadillas criollas.








Y para terminar, más hacia las afueras, el Monasterio de Santo Tomás, y palacio de los Reyes Católicos.


Con una audio guía podemos ver los claustros, el sepulcro del príncipe Juan, heredero de los Reyes Católicos que murió demasiado joven, el confesionario de Sta Teresa de Jesús o el Cristo crucificado donde ésta rezaba.

Claustro del silencio
detalle del mono
En el coro de la iglesia, dos sillas, la de Isabel a la izquierda y la de Fernando a la derecha desde donde se puede ver el altar elevado, y debajo la tumba de su hijo Juan.

Confesionario de Santa Teresa
Cristo de las angustias

En la capilla del Cristo de las angustias podemos ver la parte interior del confesionario de Sta. Teresa que daba al claustro, donde se ponía el sacerdote. A la derecha un cuadro que recuerda la visión de la santa donde San José y la Virgen María le ponían un manto blanco y un collar.

Claustro de los Reyes
Claustro de los Reyes
Alrededor del claustro de los Reyes, un pequeño museo ornitológico y el museo de Arte Oriental.