Ciudad Real tiene el encanto de las ciudades pequeñas, unos 75.000 habitantes. Está situada en la Comunidad de Castilla-La Mancha a unos 200 kilómetros al sur de Madrid.

Desde la capital podemos llegar en menos de una hora cogiendo un tren AVANT en Puerta de Atocha hasta la estación Central de Ciudad Real. Y una vez allí en 15 o 20 minutos andando llegamos al centro de la ciudad.
Junto al Ayuntamiento encontramos la Oficina de Turismo donde nos dan un mapa e información de los lugares que debemos visitar.
http://www.ciudadreal.es/documentos/tarjetaturisticaciudadreal.pdf
Qué ver:
- Plaza Mayor
Realmente curioso y digno de ver, quizás lo más original de la ciudad.
(ver vídeo)
Dónde comer:
Para comer recomiendo el Mesón El Ventero. Los camareros ataviados con la blusa típica. Nos decidimos por el menú de 16 euros por persona. Pedimos dos primeros y dos segundos diferentes, para así degustar más cosas típicas de la zona:
- Atascaburras (un puré de patata, bacalao y aceite adornado con huevo duro y nueces)
- Salmorejo de berenjena de Almagro
- Salsipuedes (carne picada con salsa de tomate y guindilla)
- Pisto con huevos
- De postre, bizcochada manchega (una natilla sobre torta de Alcázar)
Seguimos por la Calle Vieja y a la derecha nos encontramos con El Casino, un edificio señorial pintado de color rosa que nos hace remontar a tiempos pasados, donde seguramente se codeaban por aquí los más ricos de la ciudad. Lamentablemente hoy es tan solo Conservarorio Municipal. Me hubiera encantado encontrar un precioso café.
Y a la izquierda los jardines de Prado con un quiosco de música en medio y dos estatuas:
- homenaje a la Pandorga (fiesta que se celebra el 31 de julio)
- homenaje a Javier Segovia (el compositor del himno oficial de la Pandorga)
En frente nos encontramos con la Catedral de Nuestra Señora del Prado de estilo gótico.
Una vez dentro se nota que es más ancha de lo normal. Resulta que es la segunda de una nave más grande de España después de la de Gerona. Más información...
Desde aquí nos vamos hasta la Iglesia de Santiago, románica. Lo más bonito es el techo mudéjar.
Y de ésta a la Iglesia de San Pedro.
De momento todas las entradas son gratis.
Pasamos por delante de la Casa del Conde de la Cañada para apreciar su bonita fachada, hacia la calle La Mata.
Por esta zona hay ambiente tanto por la mañana para tomar el aperitivo como por la noche ya que hay varios pubs en la calles a izquierda y derecha.
Después de dar un paseo por los Jardines del Torreón buscamos algún sitio para cenar.
Encontramosas uno en el que pedimos tres raciones. Son grandes por lo que el precio no es excesivo. Lo mejor la tortilla de patatas y pimientos (una base de tortilla sobre la que han echado las patatas fritas con pimientos como si fueran "a lo pobre" y lo curioso del plato, el chorrito de salsa de soja por encima que le da un toque especial. Pedimos además croquetas, que también estaban buenas y patatas bravas que realmente se pueden mejorar.
Y para terminar la noche entramos en un pub de estilo Irlandes en Avda. Torreón, un lugar muy tranquilo para sentarse a degustar una cerveza y un café con Baileys.