Por la mañana vamos en coche hasta el Hotel Stratosphere. Se puede subir al mirador, pero pagando, asi que pasamos.
Entramos en Bonanza, la tienda más grande del mundo según anuncia un cartel, y es verdad que hay de todo, desde camisetas a cutre-regalos, pero la publicidad es engañosa. Pensábamos encontrar otra cosa.
También vemos por fuera una de las típicas capillas para casarse.
Hay muchas atracciones, montaña rusa, caida al agua, barco... pero son bastante caras, como casi todo aquí.
Volvemos al hotel, descansamos un rato y por la tarde a la piscina !!! lo mejorcito del hotel.
Ya por la tarde-noche cogemos el coche y nos acercamos a la zona vieja de Las Vegas para ver la experiencia de la Calle Fremont.
Un show espectacular projectado desde una cubierta a 90 pies de altura en una sección que abarca cuatro cuadras de la Calle Fremont y sirve como una pantalla para el show. La cubierta alberga 2.1 millones de luces que tienen la capacidad de producir millones de combinaciones de colores y 540,000 watts de sonido de calidad de concierto. Los shows se emiten por intermedio de 36 computadoras y están acompañados de 218 alto parlantes. Además, la cubierta alberga 180 luces de alta intensidad programadas por la computadora, 64 luces de colores variables y ocho espejos robóticos por cuadra que se mueven para dar luz, todo esto ayuda en la presentación milagrosa de cada uno de los seis shows.
Cenamos es esa misma calle en un buffet. Puedes comer todo lo que quieras y esta muy bueno.
A las 11 de la noche la temperatura es de 43º
