10 de julio de 2008
Dejamos el hotel despues de desayunar y partimos hacia Monschau.
Monschau, es un pueblo de postal. Muy pequeñito y preparado para el turismo, pero encantador.
Dejamos el coche en el parking de pago que hay a la entrada del pueblo. Allí mismo hay un supermercado donde compramos algo para comer.
Compramos las famosas galletas Printen, pero tienen un sabor a canela muy fuerte.
Salimos hacia Bruselas.